El amor como un sentimiento vinculado a la emocionalidad del ser humano también puede provocar la muerte. El cine y la literatura han abordado el tema. Un ejemplo lo encontramos en la tragedia de “Tristán e Isolda”. Sin embargo, ahora, desde el punto de vista científico se ha comprobado que es posible morir de amor, según un estudio realizado por el epimediólogo británico Roberto de Vogli, del University College de Londres.
El científico logró establecer, luego de analizar nueve mil casos de personas que sufrían pelas, críticas y otro tipo de conflictos, que las conductas violentas de la pareja podían provocar serios daños a la salud y , por ende, la muerte.
Un portal hispano tituló “Morir de amor es posible”, la información se refiere al estudio británico donde se plantea que el stress y la angustia que generan las relaciones amorosas hostiles pueden aumentar el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca y como consecuencia morir. La posibilidad de sufrir un ataque al corazón o dolor en el pecho era mayor en las parejas cuyas relaciones eran negativas en comparación con las personas que se llevaban bien con su esposo/a o compañero/a.
“La condición cardíaca de una persona parece estar influida por las relaciones íntimas negativas”, señalan los investigadores que estudiaron nueve mil casos durante 12 años de personas cuyas relaciones sentimentales se caracterizaban por ser conflictivas e incluso en un clima de violencia. Esa hostilidad era la causa de tener un 34 por ciento más de riesgo de padecer ataques cardíacos o dolor de pecho.