Chile está entre los diez países que más buscan en google “novela rosa y novela romántica” mientras que Santiago es ciudad top ten en las mismas categorías, según el reportaje publicado en el diario El Mercurio, “Chilena busca fantasía romántica”. En tanto el sitio especializado http://www.e-romanticos.com/ registras seiscientas mil visitas mensuales.
El amor siempre ha sido un tema presente en la creación literaria, sin embargo no se trata de buscar lo romántico porque sí, sino que surge, dentro del relato, en forma más o menos natural, indica la periodista y escritora Victoria Güiraldes.
Para ella, lo importante es no caer en temas muy vistos que bajan la calidad de lo escrito y lo transforman en una novela rosa. Las temáticas románticas obedecen al tono general de la creación y deben calzar bien en el contexto del relato pues son tan importantes en la unidad como cualquier otra escena de la trama.
“El todo debe ser coherente y lograr la tensión y emoción del lector”, observa la escritora.
Entre las mejores imágenes románticas en la literatura, recuerda la de Jo March de la novela “Mujercitas”, de Louise May Alcott, cuando rechaza a Laurie Lawrence. “Es una escena que muchas mujeres de mi edad y menos señalamos como un hito importante. Nos dio rabia que lo hiciera. Parece bastante absurdo, pero lo hemos comentado en talleres literarios”. En el cine, recuerda la de “Lo que el viento se llevó”, cuando Scarlett O’Hara rechaza a Rhett Buttler.
“Pienso que en ambos casos el recuerdo se genera en la tensión de la espera de un final feliz y en la frustración que produce que éste no se concreta, cuando el personaje masculino nos había cautivado y pensábamos que el apropiado para el personaje femenino”, expresa.